lunes, 24 de octubre de 2011

PELIGROS EN EL HOGAR


Muchos de nosotros sacamos de la jaula a nuestros agapornis para que disfruten durante el día, de un tiempo de recreo en el cual puedan pasarlo bien con juegos, hacer ejercicio mientras vuelan, estar junto a nosotros, etc.
Por alguna razón, a veces, nos tenemos que ausentar del lugar donde tenemos a nuestros pájaros disfrutando de su momento de libertad, dejándolos solos, pero aun estando junto con nosotros pueden sufrir algún percance que puede tener nefastas consecuencias. Lo mejor para todos es sacarlos en un sitio con los menos peligros probables y en lo posible, siempre bajo nuestra vigilancia.Cuarto de baño.
Ventanas abiertas por donde el ave se puede escapar; productos de limpieza y productos químicos: envenenamiento; taza del inodoro abierta: el pájaro puede caer dentro y ahogarse. Consejo: mantener cerrada la puerta del cuarto de baño.
Tela metálica de jaula o pajarera con aberturas de tamaño equivocado. Juguetes.
El agapornis mete la cabeza a través de la tela metálica, entre los barrotes de la jaula, o en alguna pieza grande de la que esté compuesto el juguete, se queda atrapado y en su intento por salir, se lesiona o se estrangula hasta morir. Algunos juguetes pueden llegar a romperlos e ingerir algún trozo. Consejo: comprueba el calibre de los orificios de la tela metálica, la distancia entre barrotes de la jaula (1,5cm a 2cm). Revisa los juguetes.Lámparas.
Nuestros pájaros pueden aterrizar o pasar cerca de los focos de luz, provocándose quemaduras con graves consecuencias. Consejo: en lo posible ten las luces apagadas, haciendo esto unos minutos antes de sacar a tus agapornis, debido a que el enfriamiento no ocurre hasta pasado un tiempo.
Contenedores de agua (fregaderos, cubos, acuarios, jarrones)
El agapornis se cae dentro y se ahoga. El ave puede tomar la superficie jabonosa por un lugar firme para posarse. Consejo: mantén los recipientes vacíos y/o tapados.
Luz solar directa.
Insolación: profundos jadeos, alas extendidas, debilidad, colapso. Pon al ave a la sombra inmediatamente para prevenir el fallo cardíaco. Dale al enfermo un poco de agua y ve a ver un veterinario de aves inmediatamente. Consejo: si lo dejas al aire libre procura darle algo de sombra y no descuides los bebederos.
Puertas.
El agapornis queda atrapado en ellas y es aplastado o se escapa. Consejo: cierra las puertas antes de soltar al ave.
Corrientes (puertas y ventanas abiertas)
Resfriados: secreciones nasales, legañas, estornudos, neumonía. Evita las corrientes y llévate al ave cuando la habitación está siendo ventilada.
Cajones, armarios.
Los agapornis son curiosos y les gusta mucho explorar los cajones abiertos y los armarios. Si se queda encerrado dentro por accidente, puede morirse de hambre o asfixiarse. Consejo: mantén cerrados cajones y armarios.
Butacas, sofás, asientos en general.
Los agapornis pueden ser aplastados si te sientas accidentalmente sobre ellos. Consejo: adopta el hábito de mirar antes de sentarte.
Cables eléctricos y enchufes.
Descarga eléctrica por morder los cables lo que provocará la muerte. Consejo: procura mantener ocultos los cables. Regáñale cuando lo veas morder un cable.Cocina.
Nunca tengas a tus agapornis en la cocina o un área susceptible de ser contaminada por gas y humos de cocinar. Los humos que desprenden las sartenes, cacerolas de teflón sobrecalentadas o quemadas son tóxicos para las aves. También son peligrosos los humos y el calor desprendidos al cocinar; hornos calientes, y productos de limpieza domésticos. Todos ellos potencialmente venenosos. Los pequeños escapes de gas pueden ser mortales para ellos. Tu agapornis podría caer en un recipiente en plena ebullición, sufrir graves quemaduras y morir. Consejo: mantenlos fuera de la cocina, sobretodo cuando estés cocinando.
Alimentos y plantas.
Con su naturaleza curiosa, intentarán probar casi todo lo que tengan a su alcance. Algunos alimentos y plantas son altamente tóxicos para ellos. Evita que puedan comer y no le des sobretodo: aguacate, chocolate, bebidas carbonatadas y/o alcohólicas, café, productos con sal, azúcar.
Si no sabes si la planta que tienes en el lugar donde los sueltas, es tóxica, ya sabes, ante la duda, retírala.
Artículos de punto, hilo, cuerdas, cadenas.
Los dedos de los agapornis pueden enredarse. Este al verse atrapado e intentar escapar puede llegar a estrangularse. Consejo: procura no tener ni jerséis ni ovillos de lana tirados por la casa.
Jarrones decorativos grandes y recipientes de boca amplia.
Los agapornis pueden resbalar dentro y no poder salir provocando asfixia, morir de hambre, fallo cardíaco. Si el recipiente contiene agua y el pájaro cae, se ahogará. Consejo: llena estos recipientes con arena o papel. Tápalos o retíralos del lugar si contienen agua.
Nicotina, pulverizadores, etc.
La nicotina es letal. Otros contaminantes del aire peligrosos para las aves son los vapores de pintura, el monóxido de carbono, los pulverizadores de insecticidas o los ambientadores, y las tiras insecticidas. Consejo: no fumes ni uses pulverizadores, etc. cerca de tus aves.
Pesticidas.
Todos los pesticidas son letales para las aves. Consejo: no rocíes con ellos las plantas de la habitación donde tengas a tu pájaro ni lleves plantas rociadas a esa habitación.
Venenos
Mortíferos: plomo, óxido, cacerolas revestidas con plásticos, mercurio, productos de limpieza domésticos.
Dañinos: minas de lápices, cargas para bolígrafos, rotuladores fluorescentes.
Otros venenos: acetona, anfetaminas, aspirinas, anticongelante, arsénico, lejía, tetracloruro de carbono, cosméticos, lápices de colores, DDT, desodorantes, desatascadores, suavizantes, petardos, fluorocetatos, toxinas de la basura, tintes para el pelo, linóleo, cerillas (las llamadas cerillas de seguridad no son tóxicas), medicamentos, bolas de naftalina, diversas setas u hongos silvestres, pintura con plomo, perfume, productos derivados del petróleo, aceite de pino, veneno para ratas y ratones, veneno para cucarachas, veneno para caracoles, laca, pastillas para dormir, estricnina, lociones para el bronceado, talio, herbicidas, productos protectores de la madera.
Objetos afilados, clavos, astillas, extremos de cables o alambres.
Les pueden provocar cortes, heridas producidas por pinchazos. Si es en el ojo, pérdida de él.
Cambios de temperatura.
Los agapornis necesitan estar a una temperatura casi constante. Los cambios bruscos de temperatura pueden ser desastrosos para ellos.
Ventanas, ventanales, paredes de cristal, espejos.
Los agapornis pueden volar hacia ellos pudiéndose provocar una conmoción cerebral, fractura de cráneo, rotura de cuello, alas o pies. Consejo: baja las persianas o cierra las cortinas o bien cúbrelos con alguna tela.
Suelos duros.
Los agapornis con las alas cortadas carecen de plenos poderes de vuelo. Pueden romperse una pata o herirse en un aterrizaje forzoso.
Pies humanos.
Los agapornis sueltos que anden por el suelo pueden ganarse un pisotón. Consejo: adopta también el hábito de mirar antes de dar un paso y localizar dónde se encuentran.
Otros animales.
Gatos y perros, aún siendo los más dóciles, pueden llegar a comérselos por instinto o lesionarlos jugando. Ellos también son susceptibles de llevarse algún buen picotazo por parte del agapornis.

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